El 11 de febrero de 2025 entró en vigencia a nivel nacional el Acuerdo Gubernativo 164-2021, el cual obliga a la separación de los desechos sólidos en tres categorías: orgánico, no reciclable y reciclable. Esta normativa representa un paso crucial para mejorar la gestión de residuos y reducir la contaminación ambiental en el país.
La clasificación de desechos es fundamental para optimizar su tratamiento y aprovechamiento. Los residuos orgánicos pueden ser utilizados para compostaje, reduciendo la cantidad de basura enviada a los vertederos y mejorando la calidad del suelo. Los materiales reciclables, como plástico, vidrio y papel, pueden ser reutilizados en nuevos productos, disminuyendo la demanda de recursos naturales. Por otro lado, la correcta disposición de los desechos no reciclables evita la contaminación de cuerpos de agua y suelos.
Diversos países han demostrado que una adecuada gestión de residuos trae beneficios ambientales y económicos. En Alemania, por ejemplo, el sistema de separación y reciclaje ha logrado que más del 65% de los residuos sean reciclados, reduciendo significativamente la necesidad de incineración y vertederos. En Japón, la clasificación minuciosa de la basura ha permitido una economía circular eficiente, en la que los materiales reciclados se reintegran a la industria. En América Latina, países como Chile han avanzado con programas de separación en origen y reciclaje inclusivo, integrando a recicladores de base en la cadena de gestión de residuos.
Ahora bien, nuestro gran reto como guatemaltecos es adoptar esta cultura de segregación para que juntos logremos un impacto positivo en corto, mediano y largo plazo. Esta nueva disposición es esencial implementarla en el sector de la educación y concienciación ciudadana. La población debe comprender la importancia de la separación en origen y recibir herramientas para hacerlo correctamente. Además, las municipalidades deben garantizar la infraestructura adecuada para la recolección diferenciada y el procesamiento de los residuos.
La aplicación efectiva del Acuerdo Gubernativo 164-2021 puede transformar el manejo de residuos en Guatemala, contribuyendo a un ambiente más limpio y sostenible. Con un esfuerzo conjunto entre gobierno, empresas y ciudadanos, es posible replicar los éxitos internacionales y generar un cambio positivo en el país.
